Según Naomi Campbell, a día de hoy ya no quedan supermodelos como las de antaño. Sin lugar a dudas, la última y una de las grandes, fue la guapísima Gisele Bündchen.

Nuestro destino es Nueva York, la ciudad que nunca duerme y en la que Gisele Bündchen ha pasado más tiempo como modelo profesional. Aunque también es propietaria de una espectacular mansión en Hollywood, Gisele siempre ha preferido su ático en el bullicioso barrio de Tribeca en Manhattan; de esta forma podía pasar más tiempo al lado de su querido novio, el jugador de fútbol Tom Brady.
Según New York Magazine, la presencia de Gisele en Tribeca era uno de los principales motivos por los que los habitantes de Nueva York se sentían más orgullosos. En este sentido, indicar que el nombre de Gisele Bündchen aparecía en el puesto 43 de la lista de las "123 razones para adorar Nueva York", publicada en dicha revista.
Junto con Londres, París y Milano, Nueva York es uno de los grandes referentes mundiales de la moda y es el origen de buena parte de las tendencias más rabiosas y actuales. Además, la ciudad de la gran manzana es el lugar en que los focos de las pasarelas nunca se apagan y ha sido el escenario de varias campañas de una de nuestras marcas más icónicas, Vero Moda y en la que la supermodelo Gisele ha sido la máxima protagonista.

En otro punto del planeta, en su Brasil natal, Gisele ha conseguido el status de gran heroína nacional, una fortuna personal increíble y que no ha parado de crecer y además, la revista Forbes la catalogó como la modelo mejor pagada del sector durante 14 años consecutivos. Además, durante su periplo como modelo, fue aprendiendo los entresijos del mundillo y a día de hoy es una empresaria polifacética que siempre está con nuevos proyectos. Además, en estos años en la cúspide de su carrera, aprovechó para debutar como actriz en la comedia "El diablo se viste de Prada".
Y es importante señalar que Gisele, no fue simplemente una supermodelo y una cara bonita, sino que además fue una extraordinaria profesional en su oficio. Todos los que la conocían y trabajaron con ella, sabían que ella siempre se entregaba al 100 % y daba lo mejor de si misma en cada sesión. Su éxito fue tan brutal, que siempre tenía un gran número de los más reputados fotógrafos dispuestos a colaborar con ella.

Gisele fue descubierta en 1994, a la temprana edad de 14 años, en un centro comercial de moda brasileño en Horizontina (Río Grande Da Sur), mientras comía una hamburguesa. Después, como sabéis, posteriormente su rostro fue el más cotizado y demandado en el mundo de la moda. Ha sido portada de infinidad de revistas, desde Rolling Stone, Sports Illustrated y Forbes a Harper´s, Bazaar y Vogue solo por citar algunas. Tuvo contratos multimillonarios con algunas de las principales y más icónicas empresas del mundo. En la alta costura, desfiló para una gran cantidad de marcas, como Yves Saint Laurent, Missoni, Christian Dior o Dolce & Gabbana, que además se convirtieron en amigos personales.
Y en el apartado físico, Gisele destacó fundamentalmente por su estilosa melena y por unas curvas de infarto. En lo referente a lo primero, indicar que la revista Elle en una ocasión realizó una encuesta a los estilistas más importantes del país, en la que se preguntaba cuál era la estrella cuyo cabello era el favorito entre sus clientas. Y el resultado fue abrumador ya que más del 50 % afirmaban que sin lugar a dudas Gisele tenía el mejor cabello de Hollywood, con Sienna Miller en la segunda posición. Y por lo que respecta a lo segundo, explicar que cuando Gisele caminó en su primer desfile internacional para el diseñador británico Alexander McQueen, éste la llamó "El Cuerpo". Además, su escultural figura hizo que la redactora jefa de Vogue Anna Wintour se refiera a ella como "el retorno de la modelo sexy", marcando el final de la tendencia impuesta por Kate Moss en la década de los noventa.

Actualmente, ya alejada de los focos y de los cámaras de los fotógrafos, su atuendo favorito parecen ser los vaqueros negros pitillo, los jerséis largos, las chaquetas de corte militar y el cabello recogido en una cola alta. En su día a día, no suele utilizar maquillaje, excepto máscara negra, sin la que nunca sale a la calle, ya que si no, según ella, tendría los ojos tan pequeños como los de un hámster.
"Gisele lo tiene todo. Puedes ser guapísima, pero tienes que tener personalidad", ha comentado en repetidas ocasiones otra de las grandes de la pasarela, Naomi Campbell. Y definitivamente, Gisele tiene personalidad y carácter. Se expresa con todo su cuerpo, moviendo enérgicamente sus brazos, siempre que el tema de conversación capte su interés o imaginación. Y como resultado de todo esto, Gisele participa en innumerables proyectos humanitarios y ambientales, desde los relacionados con los derechos de las mujeres africanas, hasta la conservación de la selva tropical a través de WWF; desde la campaña American Express Red de Bono, (con la que pasó un rato más que divertido junto al masai keniata Keseme Ole Parsapet), hasta las organizaciones caritativas locales de Brasil, que ella patrocina en su sitio web personal.
Además todo el mundo que la conoce, afirma que está llena de energía positiva y cabe remarcar que precisamente este es un atributo que raramente se encuentra en el mundillo de las supermodelos. "Es algo brasileño" matiza la misma Gisele y sonríe.

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